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«Mucha gente pequeña, en muchos lugares pequeños, cultivaran pequeños huertos,… que alimentarán al mundo» Gustavo Duch Guillot.

domingo, 28 de febrero de 2016

Acolchado

La primavera a destiempo de este invierno atípico nos ha dado una breve tregua y algo de tiempo para poder preparar bien el huerto antes de que llegue la primavera.
Es el momento de desherbar un poco, dónde sea necesario. Tiempo de enmendar el suelo si necesita algo de fibra, arena, compost, estiércol, ..., o lo contrario.



Y también es tiempo de optar por tener los bancales u otros espacios de cultivo protegidos de los excesos de insolación (en zonas del sur con muchas e intensas horas de sol), de la fuerza de la lluvia que arrastra el suelo desprovisto de su protección natural tras el desherbado, con elementos que faciliten el albergue de microorganismos y pequeños aliados para la auto-fertilización de nuestro huerto (las lombrices entre otros)...
...Y todo ello con algo tan sencillo como el acolchado (Mulch en inglés).

Acolchar el suelo es cubrirlo como hacemos con la cama. Al cubrirlo conseguimos evitar la pérdida de humedad por evaporación, la erosión por el impacto del agua, la compresión y el cuarteo del suelo, el arraigo y germinación de plantas espontáneas no deseadas, entre otros beneficios.

Salvo que sea imprescindible evitaremos los acolchados con plástico y optaremos por cualquier otro de origen orgánico. Pero piensa que tras un tiempo en el huerto se incorporarán al suelo por su propia descomposición.


Puedes usar lana, telas viejas, cartones enteros o cortados en tiras, ramas trituradas, restos de siega (mejor seca que verde), paja de cereales, acículas o cortezas de pino, virutas de madera (evitar el aserrín y virutas resultantes de tableros aglomerados y/o forrados por contener muchas colas y químicos protectores de la madera), hojarasca...

Ten en cuenta los niveles de compresión de cada material, que algunos, en espesores excesivos, no permiten la penetración de aire y/o agua; también que algunos materiales (como las cortezas y acículas de pino) aportan acidez (interesante en suelo alcalinos pero lo contrario en suelos de ph bajo, aunque la mayoría de nuestras variedades hortícolas prefieren suelos más bien ácidos); que no contengan semillas que puedan germinar... y dejar un pequeño espacio sin acolchar alrededor del pie de algunas plantas como tomateras (con mulch muy espesos) a las que el exceso de humedad en tallo pueden perjudicar .




...sobre este programa de huertos

El Huerto, inserto en el proyecto El Jannat de Aula para la Sostenibilidad, nace con vocación didáctica y terapéutica, ofreciendo a sus integrantes la creación de su propio huerto en una parcela de alquiler a su medida, accediendo a la comprobación de los beneficios que la práctica hortícola les aporta para el cuerpo y la mente.